De tenerlo todo... a no tener nada...
Es necesario sólo estar vivo, para que de un momento a otro sin esperarlo todo acabe y todos esos planes que tenías se desvanezcan y ya no hay nada que podamos hacer.
Ahora sólo puedo recordar momentos buenos a tu lado, me es imposible acordarme de ninguna otra cosa.
Hoy he echado muchisimo de menos al llegar esos dos fuertes besos que nos dabas agarrandonos la cara con fuerza y que con tu media barba siempre nos rasparas la cara y oirte decir "bu.. ¿otra vez estais aquí? no le teneis pereza al coche..."
Dos veces que he vuelto a ir tu casa y siento una impotencia enorme, un nudo en el estómago al entrar y ver tu habitación vacía, el abrigo colgado en la percha, el bastón en el paragüero... Gritar "¡¡Herrera que ya estamos en casa!!" y no oir ninguna respuesta. Subir al salón y ver el sillón vacío aunque al mirar yo todavía seguía viendote ahí sentado con los ojos cerrados como siempre, mientras nos contabas alguna historieta y le dabas vueltas al mando de la televisión o a alguna libreta donde siempre tenías que firmar.
LLegar a la cocina y fregar tu tazón del desayuno de donde ya nunca más volverás a beber y bajar al servicio para peinarme y encontrar todas tus arreos de afeitar.
Desde muy pequeña empecé a pasar los veranos con vosotros. Siempre peleabas por todo y nosotros nos reíamos porque nos encantaba picarte.
Nos enseñaste a jugar al tute y luego nunca te dejabamos ni dormir la siesta del vicio que teníamos y te enfadabas pero al final, acababas jugando.
He pasado muchísimo tiempo contigo y jamás pensé que esto podría llegar a pasar aún sabiendo que es ley de vida y a todos nos llega el momento. Pero tú nunca ves el momento de que te pase a ti.
Jamás había sentido la pérdida de un ser querido tan en primerísima persona.
Jamás me había sentido como me siento ahora.
Jamás voy a poder olvidar la imagen de verte detrás de ese cristal con esa sábana por encima donde sólo podía verte la carita que incluso parecía que estabas sonriendo, y con los ojitos cerrados como a ti siempre te gustaba estar.
Supongo que son etapas de la vida que hay que ir pasando pero a mi me parece que todos estabamos bien como estábamos hasta ahora.
En estos momentos me estoy dando cuenta de que te quería y te quiero mucho más de lo que pensaba aunque ahora ya no sirva de nada que lo diga. Que tendría que haberte dicho "te quiero" muchas veces antes y nunca lo hice.
Que a pesar de todo lo gruñón y lo relatón que podías llegar a ser... eres el único abuelo que he conocido, o mejor dicho con el que he pasado tanto tiempo, y siempre vas a estar entre nosotros porque hay recuerdos que nada, ni la muerte misma podrá llevarse nunca.
Descansa en paz y que Dios te tenga en su gloria.
miércoles, 15 de diciembre de 2010
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